r/HistoriasdeTerror • u/Ok-Preparation9786 • 7h ago
Hola amigos pueden contar algunas historias de terror que saldrán contada de viva voz en la red social tiktok porfavor 🙏
Los leo a todos muchas gracias
r/HistoriasdeTerror • u/Ok-Preparation9786 • 7h ago
Los leo a todos muchas gracias
r/HistoriasdeTerror • u/Important_Theory_924 • 1h ago
Buenas como estas? Ando buscando historias para armar un proyecto. Si te interesa podes dejar tu historia aca ya sea del tipo de historia o anecdota que sea. Puede ser terror, policial, amorosa, familiar o la que quieras!
r/HistoriasdeTerror • u/aishagammming • 3h ago
Ya se acercan los meses de terror y decidí abrir un espacio en mi TikTok para compartir historias paranormales con evidencia real.
¿Tienes alguna experiencia que todavía no puedas explicar? Fotos, videos, audios… quiero conocerla. 👀
Déjala en los comentarios. Algunas historias serán seleccionadas para aparecer en mi TikTok y les mandaré el link cuando estén publicadas.
¿Quién se anima a contarme su historia?
r/HistoriasdeTerror • u/Due-Resolution9911 • 6h ago
cuenteme sus historia de lo que les ocurri en esos lugares
r/HistoriasdeTerror • u/EscritorVictorDP • 16h ago
Recuerdo hace algunos años, cuando era un adolescente, que me la pasaba jugando con mis vecinos en un lago cercano. Ahí estábamos casi todas las tardes, nadando y pescando. Esos días eran hermosos; los recuerdo con mucho cariño, a pesar del incidente que cambió todo.
Mi amigo Hugo tenía un hermano pequeño llamado Benito. El niño siempre quería estar con nosotros, pero para nosotros era algo molesto tenerlo cerca y cuidarlo. Así que un día, mientras jugábamos y andábamos en el lago, los amigos comenzaron a gritar, y pronto vimos el cuerpo de Benito flotando. De inmediato lo sacamos del agua y lo llevamos a la casa de sus padres. Ellos, al verlo, intentaron reanimarlo y después lo llevaron con el doctor del pueblo, pero no hubo mucho que pudieran hacer, y para la noche de ese día, todos nos enteramos de que Benito ya no estaba entre nosotros.
Los días siguientes fueron muy tormentosos. Todos nos culpaban, y mi amigo Hugo era el que más lo resintió. Todos en el pueblo lo veían mal por no haber cuidado bien a su hermano pequeño.
Dentro de ese sufrimiento, la madre de Hugo no se resignaba a dejar ir a su pequeño Benito. Se la pasaba llorando desconsoladamente, maldiciendo al cielo. Cuando el velorio concluyó, los trabajadores del panteón llegaron para llevarse la caja, pero la madre de Benito no se los permitió. Intentaron hacerla entrar en razón, pero la mujer sacó a su hijo de la caja y comenzó a correr. Varios la persiguieron, pero al ver que se internó en los territorios de la bruja nahuala, nadie quiso seguirla.
Pasaron varios días, hasta que la mujer regresó caminando junto a Benito. Nadie lo podía creer, incluso el doctor del pueblo se quedó maravillado. Todos nos acercamos a Benito y hablamos con él; así pudimos darnos cuenta de que era el mismo de siempre.
Los siguientes días pasaron con normalidad, hasta que la noticia de una casa abandonada se esparció por todos lados. Al parecer, la familia completa se había marchado de ahí sin decirle nada a nadie. Todos nos sorprendimos ante esto, y más aún cuando días después otra familia hizo lo mismo.
Fue durante esos días que mi padre descubrió algo… algo que le causó tanto terror que lo impulsó a mudarnos de ahí. Años más tarde, mi padre se acercó a mí y me relató qué fue lo que vio aquel día.
Según él, la madre de Benito se acercaba a las casas y les obsequiaba algún postre. Las personas, muy confiadas, se lo comían durante el día. Y cuando llegaba la noche, la madre de Benito regresaba a esa casa junto a la bruja nahuala, la cual había hechizado el postre para hacer que la familia durmiera profundamente. Y después, devoraba a cada miembro de la familia.
Al terminar, salían a la calle, y la bruja nahuala señalaba alguna casa. Con eso le indicaba a la madre de Benito cuál sería la siguiente familia que quería devorar.
Mi padre dice que les contó esto a las personas del pueblo, pero lo tacharon de loco. Fue entonces cuando la bruja nahuala señaló nuestra casa. Mi padre entró en pánico y decidió sacarnos de ahí.
Él piensa que la madre de Benito hizo ese trato con la bruja: si ella traía al niño de vuelta, tendría que alimentarla. Desde entonces no hemos vuelto a ese pueblo, pero cuentan que la mujer aún sigue regalando postres… en busca de la siguiente familia que alimentará a la bruja nahuala.
r/HistoriasdeTerror • u/Unable_Fig_2788 • 20h ago
Quiero hacer un canal en youtube, espero de su ayuda con relatos, pronto les compartiré el canal y, claro, sus respectivos créditos
r/HistoriasdeTerror • u/Initial_Poetry_7423 • 1d ago
Recientemente tuve una experiencia paranormal y me gustaría poder compartirla con alguien que esté interesado
r/HistoriasdeTerror • u/Jonathanjatf • 1d ago
En mi caso hace tiempo hubo un 4secinato cerca de la escuela donde estudiaba fue la primera vez que ví un cadav3r
r/HistoriasdeTerror • u/cc73power • 1d ago
Hace tiempo encontré una USB. La iba a formatear para usarla, pero al ver que tenía muchos archivos, el morbo y la curiosidad me pudo más... pensé que serían fotos o documentos sin importancia (algunos lo son), pero al revisarla encontré unos videos que están relacionados entre sí.
Lo más extraño es que todos giran alrededor de un padre llamado Román y una mujer llamada Gisela Domínguez. Según los videos, el sacerdote estaba documentando un caso de posesión demoniaca y preparando evidencia para enviarla al Vaticano.
Lo que más me hizo pensar en la veracidad del contenido son algunos detalles que empecé a notar al verlo varias veces.
La grabación parece haber sido realizada en un sótano. Se escucha el padre pero cada vez que la mujer que está siendo exorcizada comienza a hablar, el audio se vuelve casi imposible de entender. Hay interferencias, saturaciones y momentos donde la voz se distorsiona por completo.
En algunos fragmentos habla en latín. Lo extraño es que los problemas de audio aparecen justo cuando ella habla y desaparecen cuando intervienen los demás.
Este archivo venía junto con otros videos dentro. Conforme he revisado el material, tengo la impresión de que forma parte de algo mucho más grande. Ya encontré más grabaciones relacionadas con el mismo caso y las estaré compartiendo conforme las vaya revisando.
¿Alguien reconoce a estas personas, ha escuchado hablar del Padre Román o sabe algo sobre una mujer llamada Gisela Domínguez? Cualquier información puede ayudar.
r/HistoriasdeTerror • u/VREKZ17 • 1d ago
Estaba harto de llegar tan tarde, pero esta obra pagaba bien y, por su tamaño, aseguraba chamba para largo. Eso significaba que mi vieja y yo tendríamos comida caliente por meses y uno que otro lujito de vez en cuando. Sería perfecto si no tuviera que salir tan temprano del cantón al jale, pero no todo puede ser miel sobre hojuelas. Hoy por fin terminamos de levantar los muros; mañana toca el piso. Será una buena chinga porque el terreno está muy desnivelado, pero ese es problema de mañana. Hoy, ya era hora de ir a casa.
Jesús subió la herramienta a su camioneta y emprendió el camino. Al entrar a su colonia, notó algo extraño: había demasiada gente en las calles para la hora que era. Algunos miraban al cielo; otros señalaban los techos y murmuraban con inquietud. Entre el alboroto reconoció a su compadre Pepe, quien al ver la camioneta le hizo señas frenéticas para que se detuviera.
—¿Qué rollo, viejo? ¿Qué anda pasando? —preguntó Jesús, bajando la ventanilla.
—Buenas noches, compadre. Fíjese que hace rato unos vecinos vieron a una bruja. El Juan dice que se hizo bola de fuego y salió volando pa’ allá. Que andaba rondando la casa de don Carlos, ya ve que tiene morrillos, pero que la mujer la vio a tiempo y la corrió.
—¿Neta, Pepe?
—Simón. Yo que usted me iba a echarle un ojo a doña Lucía.
—Pues ahí nos vemos, voy a ver cómo está todo.
—Ándele pues, con cuidado. Cualquier cosa aquí estamos.
Jesús arrancó de nuevo, pisando el acelerador con un nudo en el estómago. “Seguro son ideas de la gente. El Juan siempre ha sido medio panchero desde niño... ¿Una bruja? Cómo creen”, pensaba para tranquilizarse. Al llegar a su casa, se extrañó al verla sumida en la oscuridad. Lucía siempre lo esperaba con la luz prendida y la cena lista. Confundido, dejó a un lado la idea de meter la camioneta y caminó directo a la puerta. Buscó la llave correcta a tientas, tan concentrado en la oscuridad que no notó las densas manchas negras que salpicaban el suelo y la pared. Encontró la cerradura y empujó la puerta. El interior era una boca de lobo.
—¡Amor! ¿Estás bien? ¡Ya llegué! —El silencio fue su única respuesta.
Intentó encender la luz, pero el interruptor no funcionó. Conocía su casa de memoria, así que avanzó a ciegas, paso a paso, hasta que su bota tropezó con algo pesado. Se agachó para palpar el bulto en la penumbra. El tacto frío y rígido le heló la sangre. Era una pierna de mujer.
Antes de que el grito escapara de su garganta, un graznido ensordecedor reventó desde el patio. Del susto, Jesús cayó de espaldas y sus manos chapotearon en un charco espeso y tibio. Sangre. Había estado pisando sangre todo el tiempo. De pronto, una bola de fuego irrumpió en la sala, iluminando a una enorme ave blanca con ojos tan brillantes como lunas enfermas. El ave volvió a graznar, paralizando a Jesús. A la luz de las llamas, pudo ver con brutal claridad el resto de la masacre: brazos esparcidos y, a unos metros de él, la cabeza decapitada de Lucía. La bola de fuego creció hasta cegarlo, mientras dos voces resonaban en el aire:
—¡NO! NO LO MATES. ÉL NO SE VA A ACORDAR DE NADA, DÉJALO EN PAZ.
—NOS VIO A LAS DOS. TENEMOS QUE MATARLO.
Jesús abrió los ojos de golpe, aspirando grandes bocanadas de aire. Estaba en su cama, empapado en sudor, con un trapo húmedo sobre la frente. Se sentía terriblemente débil. Lucía estaba sentada a su lado.
—Amor, qué bueno que despiertas. Me tenías bien preocupada.
—¿Qué? ¿Dónde estoy? —balbuceó él, con el corazón desbocado.
—No me asustes, tonto. Ayer llegaste volando en calentura. Ni quisiste cenar, nomás te acostaste.
La confusión de Jesús se disipó lentamente, reemplazada por un profundo y dulce alivio. Todo había sido un sueño. Una maldita pesadilla febril.
—Perdón, mi vida. La verdad es que he andado bien cansado.
—Ten, amor. Te hice un caldito de pollo para que te mejores.
—Gracias, preciosa.
Jesús tomó el tazón, sonriendo al saborear la normalidad del momento. Pero al levantar la vista, su mirada se cruzó con la ventana a espaldas de Lucía. Allí, acechando en la oscuridad de la noche, lo observaban fijamente dos enormes ojos amarillos. La lechuza estaba ahí.
r/HistoriasdeTerror • u/Jumpy-Seesaw7792 • 1d ago
HISTORIA REAL PERSONAL MIA ,Hola , soy un chico de 27 años nacido en América del Sur y viví toda mi infancia y adolescencia con entidades demoníacas en lo que era mi casa (la casa de mi padre).
La parte anterior si mal no recuerdo me quedé hasta que tenía 11 años
En ese evento me pasó que ví una entidad negra totalmente oscura se me presento de frente un 31 de octubre me quedé petrificado eso ya lo explique en la parte uno.
Desde ese evento mi vida cambio por completo, meses después de ese evento esa entidad me torturaba en pesadilla y en la vida real , empezó a tirarme las cosas como las veces que iba tomar agua me servía en un vaso y cuando iba a tomar el vaso me lo empujaban al suelo, eso me daba miedo y mucha rabia e impotencia en no poder hacer nada con esta entidad (demonio, de aquí en adelante le diré demonio por qué eso son)
Ese demonio en los sueños que tenían era raros, mi padre hizo una loza años atrás y decía que quería hacer el segundo piso por qué ahí iba a vivir mi hermana (nunca se hizo ese segundo piso hasta la fecha) Pero en mi sueño ya están el segundo piso y la escalera, mi madre me dice "llámale a tu hermana para que baje a comer ) yo voy subiendo la escalera en mi sueño y llegó arriba y estaba oscuro, justo cuando iba a gritar "mamá no está mi hermana" algo me agarró y me tapo la boca y me empezó a susurrar (era como muchas veces hablando al mismo tiempo y no eran manos normales ese demonio me había agarrado me susurraba al oído "NO LE DIGA QUE ESTOY AQUI, NO LE DIGAS QUE ESTOY AQUÍ". y yo en mi mente decía pero a quien no le digo, en eso como si me leyera la mente me señala a mi madre abajo. En eso le ví sus manos horrible como un cuerpo quemado pero uñas largas piel negra total y escamas de ahí se me reinicia a el sueño, ese sueño se me repitió en bucle un y otras vez hasta que llegue a un punto donde sabía lo que iba a pasar Pero no podía parar mi cuerpo caminaba hacia el segundo piso sin querer y pasaba lo mismo :( una y otra vez y era una tortura hasta que mi madre me despertó me dijo que estaba gritando dormido y me puso aceite de oliva unjido en la frente (siempre hacia eso)
Dude 2 días sin contarle a mi madre hasta que me animé de valor y le dije lo que ví ella hizo ayunas y empezó a orar por toda la casa y en las noches no dormía casi cuudandonos
Así paso varios días después de que le conté ese demonio se enojo por qué ya se me presentaba cada que estaba solo aveces sentía como se sentaba alado mío cuando dormía por qué sentía que la cama se hundía como un peso y un olor a hierro quemado, otras veces sentía que rascaba la cama por debajo lo de que me tiraba. Los vasos y pagaba el televisor eso pasaba diario, fue tanto el hostigamiento que yo ya no quería estar en mi casa y nadie veía esa cosa solo yo pero cada uno de mi familia vivían otras cosas.
Yo llegue cumplir 13 años viví esos 3 años así con torturas, miedo y muchos traumas a la oscuridad por eso. En 5 de julio 2013 murió un primo mío que lo quería como un hermano el siempre venía a casa y estudiamos la escuela junto era el hermano que siempre quise con el cual jugar ya que mis hermanos eran mayores y no jugaba conmigo, su fallecimiento en un accidente de tránsito me marcó mucho al día de hoy sufro por eso Pero fue algo que sumo más mi sufrimiento, tras de eso mis padres se estaba separando.
Eso aprovecho este demonio y muchas veces me decía que me matará que esa sería la solución, que me quitará la vida , las veces que yo tomaba el cuchillo para cortar plátano o una naranja para comer este demonio me decía QUITATE LA VIDA CLAVATELO CLAVATELO AHORA.
Y muchas veces me puse el cuchillo en mi panza apunto de acerlo, tuve 2 intentos de suicidio una me lanze de la terraza y otra fue que me corté.
Ya no podía más y quería que todo pasará, sentía que era mi culpa que mis padres pelearán que si yo moría me iba a infierno con esa entidad y así todo pasará, llegué a sentirme que estaba loco aveces ya que nadie veía esta entidad.
En esa época tenía un sueño, mis hermana tenía muñecos de su infancia (ya eran pocos) y peluches que le daban sus enamorados de colegio y había uno en específico que se paraba caminaba y se me reía en mis sueños ese me rasguñaba con un cúter y me quería matar, YO amanecí muchas veces con marcas en mi cuerpos rasguños quemaduras leves golpes y cortes.
En 2014 fue un año de calvario para mí , mis padres se separaron Pero vivían juntos aunque ya no hablaban las peleas seguían muchas veces me pelee con mi padre a puños también con 14 años yo :( Pero bueno aquí estoy para contar lo paranormal.
En ese año yo me arme de valor cansado de todo empecé a confrontar todo lo paranormal que vivía (empeze a ir a la iglesia nuevamente)
Dije, tengo que perderle el miedo como sea si no estoy nunca va a cambiar, en la iglesia siempre cuando era pequeño había pastores y personas que decían que yo tenía un Don, creo que Dios me dió uno y ya les cuento cual es pero creo que estos demonios me dieron otro. En esos años en mi círculo de amistades murió mucha gente , gente mayor de la iglesia de mi colegio amigos etc.
Yo llegue a un punto donde llegué sentir sensaciones extraña con cierta gente como una tristeza absoluta, con la gente que sentía ese sentimiento cuando estaban alado mío (lastimosamente moría poco después) ese creo que fue el don que estos demonios me dieron o me hicieron desarrollar, aveces veía a la gente como sus rostros se hacía mas mayores y con la gente no veía eso , moría poco tiempo después. Pasaban unos meses o un año.
Y el Don que diós me dió fue el de poder ver demonios y sentir cuando alguien tiene uno o lo atormentan uno, incluso su está en una casa, básicamente como sentir y ver el mal.
Bueno cuando empezé a ir a la iglesia y buscar de Dios fue cuando empezé a desarrollar este don más profundo.
Ahí fue cuando ví que en mi casa no habia un demonio o dos, había 6 o 7 entidades.
Las nombrare de la siguiente forma
LA SOMBRA: está era de mi estatura 1.50 en ese tiempo y me perturbaba solo a mi
LA CHICA ENCADENADA: está se encontraba en patio de mi casa en una pared que se hizo ducha (aunque nunca la usamos quedó a medias) ella era la que hacía los ruidos en la noche los golpes en la pared era ella , estaba encadenada ahí.
LA COSA ALTA: era un demonio que estaba arriba en la terraza solo se quedaba parado ahí todas las noches y media como 2 metros la describo como un toro parado en dos patas no tenía cuerpo Pero su cuerpo era algo así.
LA COSA DEL TECHO: está era la que senti tiraba en el techo todas las noches y camina sobre ella sería algo parecido a la figura de la parca pero caminaba en 4 patas
LA MAZA NEGRA: Está nunca la pude ver por completo pero que solo se le veía las manos dedos grandes y alrededores de el siempre había oscuridad que lo tapaba como un punto sin luz una maza negra que no lo dejaba ver
LA NIÑA: está la veía mi hermana era una niña con un vestido verde pálido sucio y siempre desarreglada esa la molestaba a mi hermana.
EL DUENDE: está lo veía mi padre y los vecinos de alado era como un duende y se pasaba desde mi casa a la casa del vecino y los pertubo a ellos a nosotros no aunque salía desde nuestros patio y se trepaba por los puntales de la casa, mi padre lo veía en las noches.
Esas eran las entidades que veía o demonios yo y algunos miembros de mi familia.
Empezamos a mover las cosas de la casa a botar cosas viejas para confundir a estás entidades eso nos recomendaron. Yo le decía a mi madre donde estaba cada que yo oraba podía verlos y sentir donde estaba para poner aceite unjido en esa zonas y así se calmo todo por 1 año casi 2
En el 2016 Yo ya tenía meses que dejé de ir a la iglesia esa entidad negra volvió a mí me Empezó a torturar y me empecé a desesperar todos mis traumas e intentos de suicidio volvieron era como volver al pasado y me sentía super mal
En ese entonces solo mi hermana mayor mi hermano y yo vivíamos en casa de mi padre y mi padre mi madre se fue y otra hermana también
Mi hermana mayor está por mudarse a otra ciudad
Yo empecé a tener pesadillas a sentirme mal y le dije a mi hermana que no me dejara solo está vez que no quería morir por culpa de esto y empecé a dudar si todo esto estaba pasando realmente o si yo estaba enfermo mentalmente y todo era producto de mi imaginación, uno cuando vive todo esto se cuestiona todo, llegué al punto de creer que estaba loco.
Hasta que una noche llegó mi padre borrachos, en ese entonces la casa de nosotros la parte de afuera era un pasillo primero antes de llegar a la puerta y alado de la puerta había una ventana esa ventana por lo general siempre estaba abierta y pasando la puerta había una pared 🧱 que hacía que cuando habrías la puerta no se viera adentro.
Bueno a lo que mi padre llega borracho es noche mi hermana y yo estábamos viendo un programa de televisión mi padre el entra y se acuesta en la hamaca en eso yo siento algo raro y volteo a ver y justo en la ventana veo pasar ese demonio (el pasillo no tenía foco por ende era oscuro lo único que medio alumbraba eso era el foco de adentro
En eso me paralizó de miedo Pero avanzo a darle un manotazo a mi hermana para que voltease en eso ella me mira enojada y dice que te pasa y me ve asustado mirando por qué ese demonio se paró en la puerta que estaba abierta.
En eso ella voltea a ver qué es lo que estoy mirando y lo alcanzó a ver cómo atrave la pared y desapareció y yo todo asustado pero emocionado de que al fin alguien vio a este demonio a parte de mi y le grité lo viste dime qué lo viste y ella dijo si y estaba muy asustada Pero yo estaba emocionado por qué al fin supe que no estaba loco que si estaba cuerdo.
Y al final llore la verdad por qué fue una calma grande para mí.
Me di cuenta que me salte algunas cosas que dije que contaría en esta parte, pero bueno ahí les va resumido.
Encontramos huesos sangre y cabello por qué una hermana de la iglesia era vidente y ella dijo que saquemos eso que estaba enterrado en el patio por el 2012 y era eso
La persona que nos hizo brujería eran los vecinos de alado nos dimos cuenta por qué cada que venia un pastor a la casa a orar y los hermanos de la iglesia también, la vieja que vivía alado se enfermaba y eso fue por qué justo esa noche el pastor dijo todo aquel que te hizo daño se enfermara por qué se le regresará todo lo malo.
Y esa señora se enfermo y tuvimos problemas con esos vecinos por años(a ellos era los que atormentaban ese duende)
HABRA UNA TERCERA PARTE LO DEJO HASTA AQUI POR QUE ESTOY TRABAJANDO, AHI CONTARE MIS ÚLTIMOS AÑOS EN ESA CASA Y LA HOSTIA DEL BRUJO Y DE MI MADRE QUE CASU MATA A MI HERMANO POR QUE TODO ESO PASO ANTES DE QUE YO NACIERA Y TAMBIÉN ALGO TURBIO DE LA CASA MUCHO ANTES DE AUE VIVIERAMOS AHÍ, HAY UN LORE INTERESANTE ES ME ENTERE DE GRANDE
r/HistoriasdeTerror • u/EscritorVictorDP • 1d ago
En mi familia siempre hemos tenido la tradición de hacer una misa para bendecir los hogares y cuando me fui a vivir solo, ellos me acompañaron para hacer una pequeña misa. El lugar que renté no era muy grande, pero sí había gastado todos mis ahorros, pues planeaba vivir ahí un mes en lo que encontraba algún trabajo. Al final de la misa tenían la costumbre de encender una veladora y colocarla frente a un pequeño altar, pero desde ahí pasó algo inexplicable, puesto que la veladora no quiso encender. Mi familia lo intentó de muchas maneras, pero simplemente no pudo. Los rostros de mi familia se pusieron temerosos, mi abuela se acercó a mí y en voz baja me recomendó no quedarme ahí, pero no le hice caso; ya me había gastado todo mi dinero y no podía pedir un reembolso. Se empezaba a hacer tarde y mi familia tenía que irse, fue entonces que mi abuela me pidió quedarse conmigo por lo menos unos días, pues inventó la excusa de que le dolían las piernas y no podía viajar de vuelta. Acepté que se quedara y preparé el sillón viejo para yo dormir ahí. Esa misma noche pasaban de las 3 de la mañana cuando escuché un ruido en el baño. Mi abuela estaba dentro cantando y haciendo mucho ruido. Me sorprendí y no quise molestarla, pero al día siguiente me tenía que levantar temprano y ciertamente sí estaba haciendo mucho ruido. Así que me acerqué a la puerta del baño para hablarle, pero en ese momento una mano me agarró por atrás y me tapó la boca. Sentí mucho miedo, pero al voltear entre la oscuridad miré a mi abuela, quien me hizo señas de no hacer ruido. La mujer en el baño seguía cantando y haciendo ruido como si estuviera golpeando algo. Mi primer pensamiento fue que alguien se había metido, pero en ese momento mi abuela tocó la puerta del baño y dentro las luces se apagaron, la mujer dejó de cantar y la puerta se abrió sola. Sentí un escalofrío terrible, quise salir del lugar en ese momento, pero de pronto mi abuela me empujó hacia dentro del baño y después cerró la puerta. Esto me desconcertó, no sabía qué ocurría y dentro del baño no se veía nada. De pronto empecé a sentir como si una serpiente se subiera por mis brazos y por mi espalda a la vez que esa mujer empezó a susurrarme esa canción al oído. Grité con todas mis fuerzas en busca de ayuda, pero nadie respondió. Llegado el momento perdí la noción del tiempo y cuando menos me di cuenta empezaron a salir los primeros rayos del sol. De inmediato me levanté y salí para ver cómo estaba mi abuela, pero no la encontré. Ese mismo día me salí del cuarto y fui de regreso a mi casa. Al llegar me encontré con uno de mis tíos, el cual me regañó por haber dejado que la abuela volviera sola a casa. Pensé en explicarle lo que había ocurrido, pero tenía miedo de que pensaran que estaba loco, así que fui directo a hablar con mi abuela. Ella solo sonrió y me dijo que se había sentido mejor y por eso se había ido. Me quedé ahí pensando en qué hacer hasta que me hablaron por teléfono para ofrecerme un trabajo. Por un segundo me olvidé de lo ocurrido y me concentré en la llamada, pero al irme alejando de ahí, escuché a mi abuela cantando esa canción, esa canción que cantaba la mujer del baño. Para mi suerte, el trabajo que me ofrecieron era nocturno, por lo que no tuve que estar en ese lugar por las noches y, en cuanto tuve la oportunidad, renté un lugar diferente. En cuanto a mi abuela, con el pasar de los días se fue deteriorando, le expliqué a mi familia lo que pasaba, pero nadie me escuchó y por el contrario la llevaron a diferentes médicos. Hasta que esa cosa, sea lo que sea, se la llevó.
r/HistoriasdeTerror • u/Any-Independence-815 • 1d ago
Una historia de T.O, cuento ficticio de horror piscologico y grotesco
En aquella noche serena de marzo empezó a olerse, de mi techo de teja arcillada al medio de un cuarto de día, un olor nauseabundo, tóxico, maloliente, mala espina y traicionero, sumergiendo mi grato descanso con sudor pálido. Agitado, me levanté más inconsciente que presente, habiendo algo para lo que no necesitaba contexto alguno para saber qué era: ya lo sabía, siempre lo supe. Era ese hedor, esa fragancia putrefacta de sentimiento carcomido que había abandonado la luz y la esperanza. Retomé mi mirada indiferente hacia el techo, de la misma forma en que supe de genio de qué se trataba aquel invitado inesperado; sabía reconocer bien su mancha en los tejuelones: grisácea, perdida y pantanal.
Furioso, arremetí con un brinco de la cama, dirigido marchando con la frente fruncida al depósito del hogar. Pasé por mi pasillo estrecho y sofocante sin una sola ventana que diese un alivio de luz lunar; quité la puerta de roble de mi camino y rebusqué entre mis cachivaches y el polvo. Busqué hasta el lecho de muerte hasta que por fin lo hallé: esa tramposa escalera añejosa, dotada de clavos torcidos ya que en años anteriores no servía más que como sitio de prueba y error en mi taller. La levanté casi tirándola al cielo cerrado, la cargué sobre el hombro diestro y, con una sonrisa dibujándose lentamente en mi rostro, apresuré mi marcha al desfilar a la sala de estar. Choqué con el arco del paso, retumbé en mi mente una maldición a ese arco perspicaz y, entenebrado, volví a pasar por el paso, esta vez con la escalera a media asta.
Realizando mi hazaña, llegaba por fin a la puerta principal, sudoroso y arrepentido de no haber asumido que era nada más que un sueño. Decidido a llegar a mi objetivo, giré la perilla de la puerta y giró en vano, ya que estaba cerrada con llave. Murmuré entre mis labios un hechizo a la llave que estaba situada sobre mi recibidor envuelto en negrura profunda; extendí bruscamente la siniestra, resuelto a alcanzar la maldita esa, consiguiéndolo después de tres largos minutos forcejeando, pescándola endemoniadamente. Llegué a ella y la introduje con impaciencia en la cerradura, girándola y accediendo al fin a mi patio frontal, mientras la puerta se abría con un chirrido de ¡Ñeeck! visceral.
Pisando a trompazo, llegué dando la acogida arrojando a la desquiciada contra la pared exterior del dormitorio. Subí uno, después dos, luego tres pasos; así hasta llegar frente a frente a mi falange de tejas enmohecidas con el mismo aire que llegan los alpinistas al tope. Me recibió una gélida brisa de viento. El cielo estaba tan nublado, aunque misteriosamente brillante gracias a la contaminación lumínica de mi urbe. Mis pisadas resonaban paso a paso sobre cada una de las tejas, hasta que al fin pasé la frontera del caballete entre las aguas y, bajando mi cuesta, lo realicé dentro de lo que parecía una siniestra escena torcida dentro de un esmerilado pintado, fríamente ahumado, con certeza en cercanía. Allí andaba: petrificado como guijarro, muerto, entumecido, rígido ante el mundo y sus ideologías, indiferente ante el ocaso o el alba, inclusive al invierno cefireño. Al alcance se encontraba volcado boca al buen dios mi némesis: ese pajarraco infeliz desemplumado de forma parcial y brusca, hediondo en su ser mismo, bañándose lentamente en sus propios jugos funerarios, con las alas extendidas toscamente y de manera asimétrica, desprovisto del sello típico de los alados, con el plumaje hecho un genocidio, finado en la peor morada en la cual pudo haber terminado, dislocado en gracia.
Lo consumí con desdén en el ojo; se me asemejaba a algo íntimo. ¿Cómo podía ser, si no era nada más que un vil pajarraco grotesco? Me invadía la duda de dónde venía la calidez enterrada que me producía... ¡No podía ser! Un don tan digno como yo jamás pudiese ser comparado con tal monstruosidad; semejante duda infame que alguien osó plantar en mi cabeza como arsénico. Estaba más que claro: nada de aquella cantera de soledad tendría que ver conmigo ni parecerse a mí. Recliné mi pierna hacia el agua anterior y posteriormente le ultimé una patada tan bestial que hasta creo con certeza que le reanimé el núcleo por unos instantes; juré que escuché un graznido ahogado de espejo que no entendía el teatro; no duró más que un suspiro tapado. Y quedó abrazado por las ramas del palo santo, colgándole la cabeza al diablo en ese suave aire nocturno. Me quedé observante ante su última estancia desde el cielo antes de fijarme en el horizonte metropolitano y sentir mi flequillo acariciado por la brisa citadina, desmoronándome en mí mismo sobre el agua del techo trasero; caí soltando un gemido aireado que se apagaba en dirección a la eternidad, borroneándose en despedida mi vitalidad.
Lo había hecho, cometido sin vuelta, colgado al diablo ya estaba, había cumplido mi deseo hueco, mi esperanza atormentada: había yo terminado ya con mi propio hueso...
r/HistoriasdeTerror • u/Cold-Breakfast-2190 • 1d ago
Tengo un perfil en tiktok donde Narro las historias reales de la audiencia
r/HistoriasdeTerror • u/minou-writer • 1d ago
Hello everyone 🖤
I am a content creator and writer interested in the world of horror, crime, mystery, and strange stories, and I recently started my journey in creating storytelling content on YouTube.
I just created my channel under the name:
Black Pages 🕷️📖
https://youtube.com/@blackpapershorror?si=w0-9GQm3nDS564gg
I will start posting content soon, God willing, and I hope the channel will be a space for stories that leave behind a question… or a strange feeling that doesn’t go away easily.
I will present stories in a narrative style, whether they are horror tales, suspicious situations, mysterious cases, or real events worth telling.
And if you ever went through a strange or scary experience, or have a true story you’d like to share, you can contact me through the channel’s Facebook page:
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You can send your story in detail, and I will read it carefully. 🖤
Maybe your story is the next black page…
r/HistoriasdeTerror • u/180_CiudadVieja • 2d ago
Esta historia es real, y en lo personal digna de ser contada. Pasó hace 5 meses y aun se me viene a la mente cuando apoyo la cabeza en la almohada por las noches. Tengo el leve presentimiento de que de no haber reaccionado estaría muerta.
Remontémonos a abril de 2026, Valencia - España.
Yo acabo de conseguir mi primer trabajo decente en España, un trabajo como directora de IT en una empresa a las afueras de la ciudad, a unos 50 o 60 kilómetros de donde yo vivía.
Como vivía lejos de mi trabajo me vi en la necesidad de comprarme un vehículo, por razones varias que no vienen al caso elegí comprarme una moto en lugar de un coche, y me puse a buscar en Wallapop durante semanas ofertas que valieran la pena, hasta que la encontré: Una Aprilia RS 250, nueva de paquete, a un muy buen precio.
La moto estaba en Badalona, a las afueras de Barcelona, por lo que tuve que tomar varios trenes hasta donde estaba. La moto estaba genial, después de unas pocas preguntas y probarla unas calles; me la quedé. Había llegado a verla sobre las 4 de la tarde por lo que entre papeles y demás quedé libre y con ella a eso de las 7 lista para volver a casa.
Me esperaban unos 400 y pico kilómetros de viaje por la madrugada.
No me preocupaba por que ya había hecho antes varios caminos así, y no sentía ninguna clase de peligro, la moto no la conocía mas que las pocas calles que la había probado, y en un momento, en medio de la madrugada, sobre la carretera N-340 antes de llegar a Castellón de la Plana mi moto se apaga, me había quedado sin gasolina, las motos viejas yo se que tenían una palanca con la reserva que se pone manualmente, pero antes de ponerme a usarla quise parar en una estación de servicio de las que estaban sobre la ruta, estaba cerrada, pero necesitaba hacer pipí y mirar Google Maps.
Me distraje mandando audios y viendo cosas en en teléfono hasta que empiezo a escuchar ruidos de pasos a lo lejos. Muy a lo lejos, pero se escuchaban claro, a esa hora en esa ruta no hay un alma, me giré a ver, y veía una figura masculina. Un hombre calvo con camisa a cuadros y shorts estaba corriendo hacia la estación donde yo estaba. El solo estaba iluminado por la luces amarillas de la carretera, tenia una mano en el bolsillo; cuando lo tengo mas cerca noto que me miraba fijo, no había nadie mas al rededor. Tenia los dientes apretados y no parpadeaba.
Teniéndolo a mas o menos 120 metros veo que empieza a sacar su mano del bolsillo, y algo con mango de madera y metal pulido brilló antes de que terminara de sacarlo, yo, antes de tenerlo encima y sabiendo que si se me acercaba no iba a terminar bien guardé mi teléfono, y con el casco aun en mi codo y colgando de el le puse la reserva a la moto me subí y aceleré. Habiendo tomado distancia de el me puse a mirar por el espejo, el seguía trotando hasta mi y cuando se cansó tiró lo que tenia en la mano con rabia al piso, era un cuchillo de unos 20cm. Yo aceleraba a fondo, o llegaba a otra estación o al menos ponía un buen espacio entre ese tipo y yo, en un momento ya estaba a 190 kilómetros por hora y de alguna manera eso se sentía mas seguro que estar cerca de ese tipo.
Mi moto se quedó totalmente sin gasolina a las puertas de un motel de mala muerte ya casi llegando a Castellón de la Plana, no soy supersticiosa pero sentí que mi moto quería ponerme a salvo. Una vez en el motel alquilo una habitación y duermo.
Al otro día
Me levanto de dormir 2 o 3 horas, y me dirijo a la cafetería del lugar, y tomándome un café con leche veo las noticias que pasaban en la tele del salón:
"Un hombre ha sido apuñalado dos veces en su brazo izquierdo tras bajarle la ventanilla a un fugitivo que le pedía ayuda, sobre la ruta N-340 en la jurisdicción de Castellón de la Plana"
En ese momento se me cae la cuchara de la mano y al ver el retrato robot mi corazón se aceleró, era el, había agredido a otro y aun estaba libre.
Al terminar de desayunar cargué gasolina como pude y termine mi viaje a casa, sentí que pasó rápido, conducía en "piloto automático" pensando en todo lo que me podría haber pasado de no haber reaccionado esa noche.
Y hasta el día de hoy me persigue ese recuerdo... sin dejarme dormir aún.
r/HistoriasdeTerror • u/CinnamonStorys • 2d ago
El campamento estaba en medio de un bosque enorme, tan lejos del pueblo más cercano que no había señal de celular.
Éramos seis amigos: Martina, Emma, Sofía, Lucas, Tomás y yo.
La primera noche todo parecía normal. Habíamos armado nuestras carpas, encendido una fogata y empezado a contar historias de miedo.
Hasta que el profesor que cuidaba el campamento nos dijo algo extraño:
—Hay una regla importante. Nadie entra en la carpa número 7.
Todos miramos hacia donde señalaba.
Había una carpa vieja, cubierta de hojas y ramas, bastante alejada de las demás.
—¿Y por qué? —preguntó Lucas.
El profesor se quedó callado unos segundos.
—Porque está vacía.
Eso solo hizo que tuviéramos más curiosidad.
Esa noche, alrededor de las dos de la madrugada, me despertó un sonido.
Toc… toc… toc…
Alguien estaba golpeando mi carpa.
—¿Quién es? —pregunté.
No hubo respuesta.
Entonces escuché una voz bajita:
—¿Pueden abrirme?
Reconocí la voz.
Era Emma.
Abrí la carpa rápidamente.
No había nadie.
Emma estaba dormida en la carpa de al lado.
Me quedé helada.
A la mañana siguiente se lo conté a los demás, pero todos pensaron que había sido un sueño.
Hasta que encontramos unas huellas.
Empezaban frente a nuestra carpa y seguían directamente hacia la número 7.
Decidimos seguirlas.
La carpa estaba abierta.
Dentro había seis mochilas viejas.
Seis linternas.
Y una fotografía.
Era una foto de seis chicos frente al mismo campamento.
En la parte de atrás había una fecha de hacía veinte años.
Pero lo peor estaba escrito debajo:
“Nunca encontraron a los seis.”
Nos miramos en silencio.
Entonces escuchamos un ruido detrás de nosotros.
Toc… toc… toc…
Era la misma carpa.
Pero esta vez la voz dijo:
—¿Por qué entraron?
Salimos corriendo.
Cuando llegamos a nuestro campamento, el profesor estaba esperándonos.
Nos miró y palideció.
—¿Entraron a la carpa número 7?
Nadie respondió.
El profesor cerró los ojos.
—Entonces ya los vio.
—¿Quién? —pregunté.
Señaló el bosque.
—Los seis que desaparecieron.
Esa noche nadie durmió.
A las tres de la madrugada escuchamos pasos alrededor de las carpas.
Uno.
Dos.
Tres.
Cuatro.
Cinco.
Seis.
Después, silencio.
A la mañana siguiente, el profesor comenzó a contar a todos los chicos.
Uno por uno.
—Martina… Emma… Sofía… Lucas… Tomás…
Se detuvo.
Nos miró confundido.
—¿Y dónde está…?
Nadie entendió.
—¿Dónde está quién?
El profesor miró la lista.
Había seis nombres.
Pero nosotros éramos cinco.
Y entonces vimos algo escrito debajo de la lista.
Una frase que ninguno de nosotros había escrito:
“Ahora son seis.”
r/HistoriasdeTerror • u/BumbleLabs • 2d ago
Hola buenas noches Hice un corto de terror sobre las anomalías de los apalaches. Quería saber qué opinan. The Hole va a contar con diferentes capítulos en diversos senderos del bosque y sus diferentes criaturas
https://higgsfield.ai/es/@sebagiaimo/projects/the-hole-the-pale-ones
r/HistoriasdeTerror • u/Richie_ranita • 2d ago
Ayer a las 3 de la mañana mi abuela estaba durmiendo pero según mi tío ella la llamó y estuvo gritando durante 3 minutos. La llamada está grabada desde el móvil de mi abuela, pero mi abuela estaba dormida el no llamó a mi tio gritando y no habia nadie más en casa.
r/HistoriasdeTerror • u/Pure-Teaching4877 • 2d ago
Hola buenas me gustaría que me cuenten sus historias de terror paranormales relatarlas en mi canal próximamente gracias
r/HistoriasdeTerror • u/pxnky08 • 3d ago
Actualmente tengo 18 años, en mi último año de preparatoria me obsesione a un nivel enfermizo con una chica del fondo de mi salón de clases, no estoy orgulloso de ellos, llegué a romper algunos límites, llegandola a seguir a su casa o tomando fotos de ella mientras no me veía, actualmente al recordar esa época siento desagrado hacia mi mismo, pero ese no es el punto de esta historia, llegué a hablar con esta chica, a la que le pondré de nombre Monica, llegué al punto en qué un día accedió a tener una cita conmigo, todo fue bueno, estaba realmente impresionado de alguien como Mónica le prestará atención a alguien como yo, conforme paso el tiempo nos hicimos más cercanos al punto en el que llegue a ir a su casa, todo parecía perfecto, tenía un bello perro, de raza Pomeranian, era un perro adulto, al que por lo que llegue a notar le comenzaba a fallar la vista, me encariñe con el, ya que desde pequeño siempre me han gustado los animales, procuraba siempre que iba a la casa de Mónica llevar algunos premios caninos para el pequeño perrito, hasta que un día ya no lo vi, pregunté por el y Mónica me dijo que había muerto, no parecía triste, parecía que no le había dado importancia, y cuando yo trataba de preguntar la razón ella cambiaba el tema abruptamente, un día como cualquier otro en el que fui de visita a casa de Mónica me quedé solo, ya que ella tuvo que salir a hacer unas compras de emergencia, aburrido, me puse a revisar la casa, si, algo raro de mi parte, la casa de Mónica, era algo peculiar, ya que tenía una especie de sótano, cosa que no es muy común en el país del que soy, así que intrigado decidí bajar, era un pequeño estudio de dibujo, o eso me pareció, cuando baje, me llegó un olor asqueroso, a podrido, y ahí estaba, el pequeño perrito del que me había encariñado a primera vista estaba tirado en una mesa, como si fuera basura, le faltaban trozos de carne, y lo que quedaba sobre la mesa ya estaba en un estado de descomposición notable, casi vomitó, supongo que mi morbo fue lo que me mantuvo y seguí revisando el lugar, tope con una pequeña hielera, de esas que suelen usarse para guardar bebidas, la abrí y ahí estaban pequeños pedazos de carne aún con pelo guardado en bolsas de plástico bajo refrigeración, a este punto ya no aguante y salí de ahí, deje todo como estaba y solo me largué de la casa de Mónica, no le escribí, ignore sus mensajes y sus llamadas, y evitaba a toda costa hablar con ella en persona, acabe la preparatoria evitando su presencia por completo, Mónica tuvo la grandiosa idea de probar la carne de su perro, no se si realmente el perro murió naturalmente o ella fue quien acabo con el, jamás acabas de conocer a las personas con las que te relacionas, y jamás terminas de conocer sus secretos más oscuros
r/HistoriasdeTerror • u/Straight_Broccoli972 • 3d ago
Hola a todos. Estoy haciendo una recopilación de anécdotas de terror que ocurrieron en un OXXO para un video narrado en YouTube.Este post es para invitarlos a compartir en los comentarios sus experiencias trabajando de noche, de madrugada, o como clientes. Busco historias reales un poco detalladas.Las 4 historias más aterradoras serán narradas en mi canal dándoles crédito a su usuario de Reddit, o de forma anónima si lo prefieren.Pueden dejar sus relatos aquí abajo. Se los agradecería mucho.
r/HistoriasdeTerror • u/Big-Crazy-4341 • 3d ago
Alerta de mucho texto por si quieren leer mis experiencias.
En mi adolescencia yo tuve varias experiencias extrañas.
Todo inicia cuando en la casa donde vivíamos con mis papás pusieron un negocio del cual abarcaban 2 de las 3 habitaciones que tenía la casa, solo era una casa de 1 planta con 3 divisiones.
Pues en la única habitación restante teníamos todo, cocina en una esquina, camas juntas por que éramos 6 personas, mis 3 hermanos, mis papás y yo, media salíta o sea todo en un monoambiente (todo esto es relevante para que comprendan como iban sucediendo las cosas).
Por el poco espacio en casa mis papás decidieron que dormiríamos juntas con mi hermana en literas, y como no teníamos muy buena economía nos ponían cobijas delgadas para mosquiteros y aparte ellos tener un poco más intimidad ya que en su cama matrimonial también ponían cobijas delgadas para que no se viera como dormían ellos.
Ninguna de nosotras quería dormir separadas ya que nos dama miedo entonces dormíamos en la parte baja de la litera, la litera estaba pegada horizontalmente a la pared pero la separaba un poco una viga del techo o sea que había un pequeño espacio entre la cama y la pared y del otro lado de la cama estaba el mueble grande de la salita o sea que la cama tenía como barreras para qué no nos cayeramos y un día me levanto un ruido, mire a mi mamá arreglando la cobija qué tapaba la litera y le dije "maa?, ¿Que hace?", en eso pues no me contesto y siguió arreglando pero o sea solo lo movía no era como que acomodaba algo y le dije de nuevo "¿maa?" y se quedo quieta, ahí entendí que no era mi mamá, mi mamá no tenía esa silueta y siempre hemos sido bien creyentes y me puse a orar y cerré con fuerzas mis ojos y trate de levantar a mi hermana moviendola pero no quería abrir los ojos y solo me dijo mi hermana "ay ya dejame" y pues en eso volví a abrir los ojos bien despacio y ya no había nadie, y empecé a llamar a mi papá por que dormían a la par y se molesto pero como me vio llorando y asustada me dijo que solo tenía que orar pero si mire como que se asustó conmigo.
En otra ocasión en esa misma litera recuerdo que estaba escuchando ruidos en el cuarto y cuando abrí los ojos escuché los gritos de mi hermana por alguna razón no sabemos como, ella cayó por el pequeño espacio de la cama y la viga de la pared y estaba gritando que la ayudara que alguien la estaba jalando me asome por ahí y no se que vi parecía algo obscuro atrás de ella y la jale con todas mis fuerzas y la logre subir a la cama pero no entendemos como cupo si el espacio era muy pequeño, con el escándalo mis papás se levantaron y comenzaron a buscar y calmar a mi hermana pero ya después ninguna quería dormir del lado de la pared. Ella cuenta que si vio que algo la jalo y la estaba jalando, y que llevaba buen rato gritando ayuda hasta que yo logre escucharla como dije el cuarto era pequeño y todos dormíamos juntos no entiendo que paso ni como no la logramos escuchar, después de eso mis papás con más cobijas y almohadas taparon la parte de la pared pero igual no era tan grande el espacio.
Paso el tiempo y mis papás consiguieron un local un poco alejado de la casa y pasaron el negocio para allá, el negocio era sobre consolas de videojuegos así que tenían que cuidarlo bastante el punto es que después yo pasaba la mayor parte de tiempo sola con mis hermanitos, mis papás trabajaban en el negocio así que pasaban fuera incluso hasta pasadas las 11 pm mi papá nunca llegaba a dormir a casa por que el prefería quedarse a dormir en el negocio ya que donde vivíamos siempre ha sido bien inseguro (relevante para lo que sigue de la historia), mi mamá si llegaba a dormir pero ella con mis hermanos en otra habitación, siempre sucedían cosas extrañas en la casa. Explico como dije la casa tenía 3 divisiones en la primer división estaba la sala y la habitación de mis papás con mis hermanos por que la parte donde teníamos todo antes era demasiado húmedo y le daba gripe a mi papá y a mis hermanitos y como eran muy bebés aún, pues prefirieron irse a la sala donde había menos humedad, la segunda división era la cocina y la tercer división era donde teníamos todavía la cama mi hermana y yo y lo restante de la casa, todo se dividida con cortinas no con puertas.
Dejamos de dormir en la litera por que la quebramos mi hermana y yo jugando y brincando (tiene que ver por que nos compraron una camita personal para ambas)
Una de las tantas cosas que paso fue que llego un tiempo en el que yo no podía dormir por las madrugadas ya que siempre sentía miedo, ansiedad y escuchaba ruidos así que normalmente dejaba las luces encendidas, el tele y pasaba con mi celular leyendo en wattpad, ese día yo recuerdo que ya empezaba a amanecer que era cuando yo ya podia dormir tranquila y deje mi celular de lado, apague el tele y en eso cuando me acomode me gritaron en el oído "TE VOY A TOQUETEAR", me levante de golpe por que no había ningún hombre adulto en la casa mucho menos con una voz tan pesada, recalco mis hermanos eran muy pequeños, y mi hermana estaba dormida, mi tío vivía en la casa de al lado pero no tenía sentido a mi me gritaron en el oído.
Yo me fui donde mi mamá y le explique que me habían gritado eso y se fue a revisar el cuarto y no había nadie claramente y me dijo que tenía que orar antes de dormir o que lo había soñado pero repito yo nunca dormia hasta que ya había amanecido por que siempre me daban ataques de ansiedad si intentaba dormir en las noches así que me dormía al amanecer.
En otro momento me arme de valor e intente dormir por la noche, mi hermana ya estaba dormida a la par y deje el tele prendido y apague la luz, estaba durmiendo y me levante por alguna razón y mire a una mujer arreglando la cortina (alguna afición tenian con arreglarme las cortinas) y de nuevo dije "¿mami que hace?" pues la dichosa mujer se queda quieta y empieza a abrir la cortina poquito a poquito y yo me asuste empecé a repetir "No no no no no no" y me levante de un solo prendí la luz y empecé a mover a mi hermana como loca pero no se levantó y me asuste más y me acuerdo que cerré los ojos y empecé a orar de nuevo pero yo sentía que me estaban viendo y empecé a gritarle a mi mamá, ella llego y me preguntó que pasaba y le explique que había una mujer arreglando la cobija pero ella venía desde la sala y en todo el camino no vio a nadie asi que me dijo lo mismo "ora y dormite". Ahí reforce el no dormir en las noches sino hasta el amanecer. ( y no, mi hermana tenía el sueño sumamente pesado por que ni con el escándalo se levantó).
Y eso me sucedia todas las noches e intente hablar con mi papá y la solución fue que pasaron la sala completamente para el tercer cuarto que es donde inicialmente dormíamos todos y pasamos las camas a la sala (la primer habitación) y todos dormíamos juntos de nuevo, en eso nos regalaron una cama matrimonial más y nos turnabamos 1 día mi mamá dormia con mis 2 hermanitos y yo con mi hermana, otros días mi Hermana con mi mamá y yo con mis hermanitos y así.
En una ocasión estábamos dormidos así, mi hermana entró en la etapa de querer estar sola y dormía en la sala viendo tele toda la madrugada y yo estaba dormida con uno de mis hermanitos y mi mamá con el otro más pequeñito en eso era como siempre de madrugada y mi hermana tenía la maña de ir donde nosotros a traer algo y ese día eso pasó, yo me desperté por que escuche pasos y mire a una niña con una camisota por la habitación (estaba obscuro pero por la puerta de la entrada de la casa entraba la luz de afuera de la casa más que la puerta estaba rota de algunos lugares) y se viene a apoyar a la orilla de la cama y yo pensando "qué Jode esta, anda dormite" y mi hermanito no tenía ni 3 años y dice bien clarito "aquí esta... Jaja aquí esta mira se está acercando" y cuando subo la miraba veo que esa dizque niña se está acercando a mi y agarre un peluche y le intente pegar NO LE DI, LE ATRAVESÓ y mi hermanito se comenzó a reír DORMIDOOO y empecé a gritar y mi mamá se levantó completamente asustada predio todo y le explique y mi mamá me dijo que esta vez si vio y que pensó que era mi hermana y en eso llego mi hermana y pregunto que nos pasaba, ese día todos dormimos en la misma cama con la luz prendida.
En otra ocasión estábamos escuchando ruidos en la cocina, estaban haciendo demasiado relajo con los trastes de la cocina, mi mamá tenía la maña de que lavaba los trastes en la noche y los metía en una paila grandota y los dejaba tapados para que no les cayera sucio ni animales, pues ese día estaban va de mover todo y mi mamá se levantó enojada predio todo y todos los trastes estaban tal y como ellas los dejo, aparecímos mi hermana y yo nos quedamos asustadas también por que las 3 escuchamos los trastes revolviendose y mi mamá pensaba que era algún gato o mi hermana.
En otra ocasión, estábamos durmiendo de nuevo y esta vez mire un hombre alto con un sobrero de esos antiguos grandes, una silueta negra y lo recuerdo perfectamente por que se acercó a mi y mi hermano dormido me dijo "Tengo miedo" y ese hombre empezó a acercarse tan lentamente a mi desde la orilla de la cama y le grite a mi mamá "MAMI MAMI HAY UN HOMBRE HAY UN HOMBREE" mi mamá se levantó asuatada y claro no había nadie pero yo le dije a mi mamá "había un hombre con sombrero mami" y mi hermanito aun dormido dijo "si ahí sigue, ahí esta" y nos asustamos y empezamos a orar también.
La vez que colmo la paciencia de mi mamá este tipo de sucesos fue que en otra ocasión estábamos dormidos de nuevo pero esta vez mi mamá durmió en la cama donde yo dormía con mi hermano mayor y yo con el menor en la cama de ella para ver si así dejaban de pasarme cosas y en eso mi hermanito no sabemos como se cayó y empezó a llorar a gritos, cuando prendí la luz y mi mamá se levantó a buscarlo lo miramos a varios metros de la cama boca abajo con los pies hacia la dirección de la cocina como si lo hubiesen jalado y lo llevarán y mi mamá pego de grito y me dijo que ella tenía traer a un pastor a bendecir la casa por que ese mismo día mi hermana nos contó que ella miraba qué se asomaban desde la cortina hacia la sala y ella pensaba que era yo molestándola desde hace días.
Pues comenzamos a traer al pastor, echaban agua bendita, hacíamos cultos en la casa 3 veces a la semana por la noche. Y si, cesó un poco pero seguían escuchandose cosas a veces.
Realmente no tengo idea que haya sido, no tengo explicación a eso, y no creo que haya sido mi imaginación o algo por que no solo lo viví yo, sino mi familia también, no como yo, pero si presenciaron varias cosas.
Otro detalle extraño es que yo no salía de mi casa, no me daban permiso ni si quiera de estar en el pasillo de afuera de la casa (más que todo lo aclaro por que yo no jugaba con nadie afuera ni dentro solo cuidaba a mis hermanos) y yo siempre aparecía con moretes en la espalda y piernas, yo no me golpeaba, ni me golpeaban, dormía tranquila sin nada y al día siguiente aparecían moretes pero con la marca exacta de 5 dedos.
Tengo una experiencia horrible que me marco por mucho tiempo (no tiene nada que ver con las historias anteriores esto fue años después).
Cuando entré a un nuevo colegio me hice enemiga con una chava que decía que yo le había robado a su mejor amiga, es que ella era bien pick me y la hacia sentir mal y mi ahora mejor amiga se comenzó a llevar conmigo por que nunca la había hecho sentir mal, somos amigas aun 9 años después, ella me contaba como siempre la hacía llorar tratándola mal y pues prefirió alejarse y comenzamos una linda amistad hasta el día de hoy, la cosa es que ella me amenazó con que se las iba a pagar y que me iba a hacer brujería, yo no le creí y la ignore pero de la nada a las semanas comencé a sentirme bien mal, al principio pues claro pensé que me había enfermado, pero con el tiempo yo estaba tranquila en la cocina por ejemplo y miraba completamente negro solo distinguía sombras, me gritaban, me susurraban y empezaba a escuchar pitidos en mis oídos y yo me agarraba la cabeza y me preguntaba que diablos pasaba por que no entendía, después de unos minutos todo volvía a la normalidad pero yo me quedaba sentada tratando de entender que diablos había sido eso, volvieron los eventos paranormales, me gritaban, tocaban, miraba cosas incluso en el día y yo no entendía como pasaba eso por que incluso sentía que en el colegio me perseguían y yo no entendía, me dolía demasiado la cabeza y me sentía bastante mal, un día un amigo se mi papá que hace brujería llego a la casa por que mi mamá en su desesperación de verme tan mal lo llamo, y yo no sé qué diablos me hizo pero me dijo "si sentís caliente me decís" y frotó sus manos y puso una mano en mi frente sin tocarla y yo sentía que me estaba hirviendo la frente y le dije que me ardía y me dijo "no te vayas a quitar", la cosa es que empecé a sentir ardor aún más fuerte y ya se me estaba saliendo la lágrima de un lado y me dijo "si, te están trabajando, dejame vuelvo mañana en la noche" y yo quede con la frente roja (repito ni me toco la frente solo puso su mano encima) y yo sentía que me ardía y no olía a nada.
Al día siguiente llego y me dijo "se llama ____, tiene tantos años, es de tu colegio y te esta haciendo ___"
Me menciono detalles de los que yo jamas le había contado a mi mamá o a él como para decir que ella le Dijo algo y me dijo "vos decidís si se lo regresamos o querés que le pase algo peor" y yo pues la vrdd le dije "solo quiero que me deje en paz, no quiero sentir esto" no se que hizo yo me comencé a sentir mejor no volví a ver nada ni sentir nada y esa chava se alejo por completo de mi.
Así que yo no entiendo que fue todo eso, ni que hicieron pero fue una experiencia horrible para mi.
r/HistoriasdeTerror • u/Fun_Composer9485 • 3d ago
Hey Reddit. Sé que lo que hice fue una estupidez, pero estaba a tres días de que me echaran de mi apartamento y debía $4,200. Ya había vendido todo lo que tenía. Necesito contarle esto a alguien porque ya no sé si me está pasando solo a mí.
Hace dos semanas acepté un ensayo clínico de $3,000 con una empresa llamada BioSync. Ayer la empresa desapareció por completo. Y mi brazo derecho lleva diez horas emitiendo un calor que no es normal.
Dos semanas antes, el que me recibió fue un tipo joven, con una corbata que no le quedaba y una sonrisa que sí. Me habló del compuesto experimental, del seguimiento orgánico, de los dos años de cobertura médica completa. Tres mil dólares al firmar y pagos semanales en efectivo. Eso último lo dijo sin darle importancia, y yo no se la pedí.
Cuando mencioné la cláusula 14.3, bajó la voz como si la cláusula pudiera oírnos:
«Formalidad legal, todos los estudios la tienen, no tiene mayor implicación práctica».
Asentí. Me convenía asentir.
Antes de firmar, hizo una pausa rara y añadió:
«No estamos seguros. Pero siempre pasa algo».
Luego rió, corto y forzado, y pasó a explicarme lo de los pagos. En ese momento necesitaba los tres mil dólares más de lo que necesitaba entender esa frase.
La inyección fue en el antebrazo derecho. Pedí el izquierdo. El técnico dijo que el protocolo especificaba el dominante. No supe por qué importaba. Tardé semanas en entenderlo, pero para entonces el brazo ya no era del todo mío.
Me desperté a las 2 de la mañana. El colchón estaba empapado pero no tenía frío. El calor venía del brazo, localizado, concentrado exactamente donde me habían puesto la inyección. Intenté convencerme de que era una reacción tardía, que el cuerpo a veces procesa estas cosas con demora. Me convencí durante aproximadamente cuatro minutos.
Luego intenté mover los dedos de la mano derecha.
Respondieron. Pero tarde. Como si la señal tuviera que recorrer más distancia de la que debería. No era dolor. Era otra cosa.
Algo más parecido a no saber si el movimiento iba a ocurrir o no.
Entonces sentí lo otro.
Algo se deslizaba bajo la piel del antebrazo. No es una forma de hablar. Es la descripción más precisa que tengo: una ondulación lenta, errática, que no correspondía a ningún músculo ni a ningún tendón que yo reconociera. Como si algo explorara el espacio entre tejidos, reconociendo su propio territorio.
Me quedé quieto. El movimiento se repitió. Más lento. Más deliberado.
Los espasmos no tienen intención.
Vibró el teléfono.
Correo de BioSync, remitente automático: operaciones cesadas, cobertura médica cancelada conforme a cláusula 14.3, el buzón no estaba siendo monitoreado. Me pedían disculpas por los inconvenientes.
El brazo seguía moviéndose.
Para entonces el calor latía. Tenía su propio pulso, independiente del mío, y lo que más me inquietaba no era el dolor —no había dolor— sino exactamente eso: que no hubiera dolor. Una lesión duele. Un proceso no necesita doler.
Tres días después del correo encontré el primer sobre deslizado bajo la puerta. Mismo día que la semana anterior, misma hora aproximada, ningún remitente. Adentro había efectivo. El monto exacto que estipulaba el contrato para el pago semanal. Billetes usados, no consecutivos.
Necesitaba el dinero. Lo tomé.
Esa noche el movimiento en el brazo fue más intenso. Y por primera vez noté una estructura: una pausa, tres ondulaciones, otra pausa. Repetido. Como si algo ensayara una secuencia. Como si algo practicara un código.
Al lavarme las manos al día siguiente miré el antebrazo en el espejo del baño y noté algo que no sabía cómo nombrar: la piel sobre el lugar de la inyección se veía más tersa. Visiblemente más joven que el resto del brazo. El contraste era suficientemente claro para que no pudiera atribuirlo a la luz.
El compuesto no solo se movía. Modificaba el tejido desde adentro.
Busqué información de BioSync esa tarde. Nombre de la empresa, número de registro, cualquier cosa. Mientras cargaba los resultados, la luz verde de la webcam de la laptop parpadeó. Tres segundos. Cuatro. Se apagó.
Fallo técnico. Eso me dije.
Intenté encontrar otros voluntarios del ensayo. Publiqué en Reddit, en foros de salud, en grupos donde se discuten estudios clínicos. Nadie respondió. No hubo un solo hilo, un solo perfil, un solo dato que confirmara que alguien más había pasado por BioSync.
Volví al contrato.
La cláusula 14.3 ocupaba casi una página. Lenguaje técnico apilado sobre lenguaje técnico. Lo leí tres veces. Al final del tercer párrafo, en un tamaño de fuente notoriamente menor que el resto, encontré la línea:
El participante acepta que el compuesto puede continuar su ciclo más allá de la vigencia del estudio.
El contrato no terminaba con la empresa. El compuesto tenía su propio ciclo.
La empresa era solo el mecanismo de administración inicial.
Seguí leyendo. Había una línea sobre «dispositivos personales vinculados al estudio». No le había dado importancia al firmar. Ahora sí.
La webcam no había sido un fallo técnico.
Más adelante, una tabla. Nombre, edad, peso, altura, tipo de sangre. Todo medible, medido. Y al final, en una columna que no tenía encabezado visible:
Perfil psicológico: distimia activa (DSM-5 300.4). Candidato óptimo.
Tardé un momento en buscar qué era distimia. Trastorno depresivo persistente. Patrón crónico de estado de ánimo bajo, dificultad para buscar ayuda, tendencia a internalizar síntomas como pensamientos propios en lugar de señales externas.
BioSync lo sabía antes que yo.
No me eligieron por la deuda. La deuda era la palanca, no el criterio. Me eligieron porque alguien que duda de su propia mente no busca ayuda rápido. Porque alguien acostumbrado a la voz interna que le dice que algo está mal va a asumir que los síntomas son suyos. Porque el mejor sujeto es alguien que aprendió a no confiar en lo que siente.
La paranoia que vino después no era irracional. Era la respuesta correcta a la información correcta, tarde.
Ya escribí la primera parte de esto. Sé que lo que viene es peor, que es por eso que estoy publicando.
Los sobres van a seguir llegando. El brazo no ha dejado de moverse.
En los días siguientes entendí que lo del brazo no era un efecto secundario. Era otra cosa.
Llamé a Alex. No sé bien qué esperaba —que viniera, que viera algo, que el brazo hiciera lo que hacía cada noche en cuanto me quedaba quieto. Quedamos en su barrio un martes por la tarde. Le mostré el antebrazo bajo la luz del café.
Nada. Piel normal. Temperatura normal. Sin movimiento.
Me miró de la forma en que mira la gente cuando está calculando qué decir. «Se ve bien», dijo. «¿Estás durmiendo?»
No le respondí con la verdad. Dije que más o menos, que había tenido una semana rara. Pagué el café y me fui antes de que pudiera preguntarme algo más.
Días después me escribió para saber cómo estaba. Un mensaje corto, con esa falta de ortografía que siempre le decía que corrigiera. No le respondí. No sabía qué decirle que no sonara como lo que habría sonado en el café: un hombre que cree que algo se mueve bajo su piel y que no puede probarlo.
Y además —esto es más difícil de explicar— no quería arrastrarlo. Si había algo en el brazo que monitoreaba, que enviaba, que usaba mis dispositivos mientras dormía, no quería que Alex apareciera en ningún registro.
Así que no respondí. Y el silencio se instaló.
El cambio en los pensamientos fue gradual. Tan gradual que al principio no lo distinguí de lo mío.
Llevo años con la voz interna que viene con la distimia. Sé cómo suena. Sé su ritmo, su lógica, el camino que toma desde una preocupación pequeña hasta la conclusión de que todo es inútil. La conozco desde los diecinueve años.
Lo nuevo era diferente. Llegaba al final de una cadena de pensamiento, como una frase añadida después de que la idea hubiera terminado. Siempre formulada de maneras distintas, pero siempre la misma instrucción: deberías dejar que se complete. No luches. Es más fácil si cedes el control.
La primera vez que apareció con nitidez, tembló todo el cuerpo. No fue un escalofrío. Fue una respuesta física involuntaria, algo que ocurrió antes de que pudiera pensar en responder, como si el cuerpo reconociera algo que la mente todavía no había clasificado.
No me perturbaba el contenido. Me perturbaba la voz.
Era mi voz.
El mismo tono, la misma cadencia, la misma mezcla de apatía y familiaridad que reconozco como mía. No había nada externo en ella. No había acento extraño ni interferencia. Si alguien me hubiera grabado en ese momento y me hubiera preguntado después, habría dicho que esos pensamientos eran míos.
Esa fracción de segundo en que estaba de acuerdo con ellos era lo que no podía quitarme de encima.
La mano derecha empezó a moverse sola.
Pequeñas cosas primero. Dejé una taza de café en la mesa de la cocina y cuando volví mi mano ya la sostenía. No recordaba haberla tomado. Asumí que lo había hecho sin prestar atención, que la mente puede ejecutar acciones mientras está en otro lugar.
Luego estaba escribiendo un mensaje en el teléfono con la mano izquierda y noté que la derecha deslizaba la pantalla hacia arriba. Lentamente. Leyendo lo que la otra mano escribía.
No le había dado instrucciones.
Esa tarde, revisando el teléfono, encontré un hilo de mensajes abierto con un número que no reconocí. El último mensaje, enviado desde mi número, decía:
aún no está listo.
No recordaba haberlo escrito. Eran las 3:41 de la madrugada.
Llamé al número de inmediato. Señal de desconectado. Fui al registro de llamadas: el número ya no aparecía. Estaba en la pantalla de mensajes, en el hilo, y en ningún otro lugar del teléfono.
Esa noche no dormí. Me quedé mirando el techo pensando en la diferencia entre hacer algo dormido y no haberlo hecho yo.
Dos noches después, el teléfono emitió un tono que no era ninguna notificación que reconociera. Un pitido sostenido, plano, como señal de prueba. La pantalla mostró un ecualizador que se movía solo. No sé qué medía. Lo que sí sé es que cuando terminó, la laptop se encendió.
En la pantalla apareció una fotografía. Era yo durmiendo, tomada desde el ángulo de la cámara integrada, esa misma noche. Sin mensaje. Sin remitente. Solo la imagen.
Me senté en el suelo de la cocina, de espaldas a la nevera. No sé cuánto tiempo estuve así.
Los pensamientos intrusivos escalaron.
Ya no pedían sumisión en términos vagos. Ahora describían: el calor es necesario. La transmisión será pronto. Estás siendo mejorado.
Seguían usando mi voz. Seguían sonando razonables en el instante antes de que los reconociera. Esa fracción de segundo se estaba volviendo más larga.
Decidí dejar el teléfono en la cocina antes de dormir. Una distancia mínima, algo físico entre el cuarto y el dispositivo.
Desperté a las 3:12 de la mañana. El teléfono estaba en mi mano derecha. La app de mensajes estaba abierta. Había un mensaje nuevo, enviado desde mi número a un número que no reconocí:
el huésped intentó bloquear el acceso.
Mi cuerpo se había levantado, caminado hasta la cocina, tomado el teléfono, vuelto a la cama. Todo sin dejar ningún registro en mí.
Días después llegó un mensaje de audio. Remitente: mi propio número.
Lo reproduje.
Era mi voz. No una grabación de algo que hubiera dicho —no existe ningún audio mío que suene así. Era mi voz construida, ensamblada, devuelta. Decía: fase dos programada. Entonación plana.
Los mensajes de texto continuaron durante los días siguientes:
el huésped coopera. Confirmar ventana de transmisión.
Tardé un momento en procesar la palabra huésped. Era yo. No un participante. No un sujeto de estudio. Un huésped. Algo que aloja a otra cosa mientras esa cosa resuelve lo que necesita resolver.
No sé qué es la ventana de transmisión. Pero por cómo se coordinan los mensajes —el teléfono enviando, la laptop observando, el brazo ejecutando— imagino un traspaso. Algo que sale del compuesto y va a otra parte. O algo que entra. No sé cuál de las dos posibilidades me aterra más.
Y si ya están confirmándola, el plazo corre.
Para los que van a preguntar por qué no dejé de tomar el dinero: debía $4,200. La renta no se paga con orgullo. Pero ya no era solo el dinero. Era el miedo a lo que pasaría si dejaba de recibirlo.
Cada semana llegaba el sobre. Mismo monto. Misma hora. Misma ausencia de remitente. Y cada vez que lo tomaba, esa noche el movimiento en el brazo era más intenso y la webcam permanecía encendida más tiempo.
Lo sabía. Lo seguía tomando.
Y entonces decidí buscar ayuda. Fue cuando descubrí que ya no existía para ningún sistema.
Lo peor no fue descubrir que la empresa desapareció. Lo peor fue descubrir que yo también.
Fui al hospital.
En la pantalla de recepción apareció un aviso antes de que terminara de explicar por qué estaba ahí:
Participante inactivo. No admisión. Derivar a patrocinador.
La administrativa lo leyó en silencio, luego me miró de la manera en que mira la gente cuando está a punto de decirme algo que no es su culpa.
Bajó la voz:
«Cuando un ensayo se cancela, el sistema CTMS marca a todos los participantes como inactivos. Automáticamente. Yo no puedo saltarme eso. Nadie en este hospital puede.»
Le pregunté qué era CTMS.
«El sistema de gestión de ensayos clínicos. Si su patrocinador cerró, usted ya no existe para el sistema.»
Sin seguro no había tratamiento. Sin pago por adelantado tampoco. No tenía ni lo uno ni lo otro. Salí con las manos vacías y el pecho hundido, que no es lo mismo que rabia. La rabia necesita un sujeto. Aquí no había sujeto. Solo sistema.
Fui a la policía. No esperaba algo distinto, pero tenía que intentarlo.
Me tomaron los datos. Me preguntaron si había consumido algo. Dije que no. Vi en sus caras que ya habían decidido no creerme antes de que terminara la frase. Me dijeron que sin evidencia de amenaza directa no podían hacer nada.
Ahí sí sentí rabia. Porque la inacción no fue una decisión.
Fue un procedimiento.
Fui a la dirección de las oficinas de BioSync.
En la puerta había un aviso de desalojo por impago y una notificación de disolución corporativa. El edificio estaba vacío. Sin cajas, sin carpetas, sin nada que indicara que alguien había trabajado ahí. Una oficina fantasma que había dejado de serlo antes de que yo pudiera llegar.
No había rastro. No había archivo. No había historia que recuperar.
Dentro del sobre de esa semana encontré algo nuevo junto a los billetes: una hoja doblada, impresa en papel térmico barato. La desplegué sobre la mesa.
Era una lista de nombres escaneada. Todos tachados con corrector negro. Línea gruesa, definitiva, sobre cada uno. Excepto el último.
Daniel Rojas.
No supe qué sentí primero: alivio de no ser el único o terror de ser el siguiente. Los dos llegaron al mismo tiempo y ninguno ganó.
Pensé en lo que había dicho el reclutador antes de que firmara. Siempre pasa algo. Lo había dicho con esa pausa corta, ese remate forzado, ese cambio inmediato de tema. Todos esos nombres tachados eran el algo.
Conté los nombres. Catorce tachados. Catorce personas que habían firmado, que habían recibido la inyección, que habían cobrado los sobres. Daniel Rojas y yo éramos los únicos que quedaban. O los únicos que quedábamos en pie. No sabía cómo interpretarlo.
Para entonces la renta atrasada estaba pagada. Las tarjetas también. Los $4,200 ya no existían. Pero los sobres seguían llegando y yo seguía tomándolos. Ya no por necesidad. Por algo más difícil de nombrar: dejar de recibirlos habría sido aceptar que el proceso se detenía. O que terminaba. Y no sabía cuál de las dos opciones me daba más miedo.
Una noche até ambas muñecas a lados opuestos del marco de la cama. Dos cinturones, un nudo en cada extremo. El razonamiento era simple: incluso si el brazo derecho se liberaba solo, necesitaría coordinación de ambas manos para desatar el izquierdo. Era un sistema que requería cooperación. Eso lo hacía más difícil de eludir.
Me desperté con un crujido.
No era el cinturón tensándose. Era la madera del cabecero astillándose.
El brazo derecho había tirado con fuerza suficiente para romper el marco. El cinturón seguía abrochado a la muñeca. El cabecero no. La mano derecha estaba libre y el teléfono ya estaba en ella.
En la pantalla:
no interferir.
No había límite de dolor. No había mecanismo de autoconservación que lo detuviera. Podía usar mi cuerpo sin las restricciones que mi cerebro le impondría. Lo hacía con la misma precisión de siempre: sin urgencia, sin error, sin margen para la negociación.
Estaba negociando con algo. Yo era la mercancía.
La noche siguiente, el brazo me devolvió el control completo durante una hora. Todo funcionó como debería: los dedos respondieron, el calor cedió, el brazo estuvo quieto. Una hora exacta, y después volvió a lo de siempre.
No fue una concesión. Fue una demostración. El mensaje era que podía quitármelo cuando quisiera.
Borré el número de Alex del teléfono. No porque no confíe en él. Sino porque no sé si el brazo también le enviaría algo. No puedo arriesgarme a que aparezca en algún registro que no controlo.
Esa noche volví a la lista. No sabía por qué. Quizás para confirmar que los nombres seguían ahí, que no me lo había imaginado. La desplegué sobre la mesa, conté otra vez las tachaduras. Catorce. El nombre de Daniel Rojas seguía al final, intacto.
Me quedé mirándolo un rato. El único nombre que no estaba tachado además del mío. Pensé en buscarlo, en escribirle, en decirle que no estaba solo en esto. Luego pensé en Alex, en cómo había borrado su número para protegerlo. Si Rojas seguía vivo, no iba a ser yo quien lo arrastrara.
Algo me hizo mirar más abajo.
Mi nombre también estaba tachado.
No recuerdo haberlo hecho. No sé cuándo ocurrió. La línea es del mismo corrector, el mismo grosor, la misma presión que las demás. No hay manera de distinguirla.
No sé si significa que el proceso ya terminó. Que ya no hay vuelta atrás. O que algo me dio por perdido antes de que yo lo supiera.
No sé si eso es lo mejor o lo peor que he visto en estas semanas.
Anoche escribí esto.
Sé lo que van a decir: que es un episodio psicótico, que por qué no dejé de tomar el dinero, que por qué no fui a la policía. Ya fui. Ya lo pensé. Los mensajes están en el teléfono. El sobre está sobre la mesa. El cabecero está roto.
Esta mañana, al despertar, había un mensaje nuevo:
ventana de transmisión confirmada.
Quedan siete días. No sé qué ocurre cuando se acaben.
Decidí que no iba a pasarlos esperando.
Tomé el teléfono. No lo apagué —no quería darle tiempo a reaccionar. Lo metí en el microondas. Apagado. Leí en algún foro que el microondas apagado bloquea señales. No sé si es cierto, pero es lo único que tengo.
No vibró en toda la noche. No sé si significa algo. Pero dormí por primera vez en semanas sin que el brazo me despertara.
Fui a la mesa donde estaba el sobre con el dinero de esta semana. Lo metí en el cajón sin contarlo. No voy a tocarlo más.
Sé que probablemente no sirva de nada. Sé que el brazo puede moverse solo, que el cuerpo no me pertenece del todo, que el dinero va a seguir apareciendo. Pero necesito hacer algo que sea mío. Aunque sea inútil.
O eso quiero creer. Aunque ya no sé con certeza de dónde vienen estas ganas de resistir. Si son mías. O de lo que BioSync puso adentro. Llevo semanas sin poder trazar esa línea.
Publico igual. Si esto lo lee alguien, que sepa lo que hicieron. Y si lo lee BioSync, que sepan que no voy a callarme.
Aunque la voz que lo dice ya no sea del todo mía.
Si alguien más recibió un sobre sin remitente, si alguien más tiene un nombre en una lista que no pidió estar, si alguien más escuchó su propia voz diciendo algo que no era suyo —por favor, que me escriba.
Quedan siete días. No sé qué pasa cuando se acaben. Pero no quiero averiguarlo solo.
r/HistoriasdeTerror • u/Bayzzic • 3d ago
Hola, me gustaría empezar un canal contando historias de terror, cuenten sus experiencias y sucesos ocurridos en el trabajo para subirlos, gracias :)